E-evaluación: del examen final a la evaluación continua

Uno de los aspectos protagónicos actuales en la educación es la evaluación.  Y su relevancia en estos últimos años ha aumentado, debido a que estamos dejando atrás los viejos modelos de aprendizaje tradicionales.

Ha esto le añadimos el aprendizaje en línea,  que ha virtualizado las forma de interacción, sustituyendo el contacto cara a cara e invitándonos a replantear la forma de evaluar, poniendo en tela de juicio al examen final, como único medio de ponderación por excelencia.

Esto último, nos invita reflexionar, no sólo al profesor, sino a todos los actores (docente, estudiante e institución)  sobre la importancia de la evaluación en línea (e-evaluación) y cómo repercuten los medios tecnológicos de comunicación en ese proceso de aprendizaje.

Al sumergirnos en este cambio de paradigmas, muchas son las preguntas que tenemos: ¿cuándo?, ¿cómo?, ¿Qué debo considerar? En este artículo vamos a analizar  la importancia de la e-evaluación como parte del proceso de enseñanza- aprendizaje y qué podemos hacer para alcanzar calidad.

¿Qué es la evaluación?

cuando y como e-evaluar

Antes de empezar, nos detendremos🚦 a examinar cuidadosamente este término.

Sobre evaluación han escrito muchísimos autores, sin embargo, lejos de menospreciar a nadie😉, uno de los conceptos que más se adapta a los tiempos actuales es el de Cano, la cual sustenta:

La evaluación es un proceso sistémico, que utiliza diversidad de instrumentos  e implica a diferentes agentes, con el propósito de proporcionar información sobre la progresión en el desarrollo de la competencia, para emitir un juicio de valor y sugerir caminos de mejora.

Si analizamos bien este concepto, notaremos que existen aspectos fundamentales que valdría la pena destacar, ya que la suma de sus partes  resalta lo primordial y significativo de la misma, así como qué factores debemos tomar en cuenta para adaptarlo a la virtualidad y convertirla en e-evaluación. Esos aspectos serían:

Es un proceso sistémico

Al considerar a la evaluación como un sistema, estamos reconociendo que no es un procedimiento aislado, sino, más bien debemos entenderla como un paso en el diseño instruccional cuidadosamente planificado y engranado en el modelo educativo de la institución y en el perfil del estudiante.

Emite un juicio de valor

Si es un proceso celosamente planificado, para medir cualitativa o cuantitativamente el aprendizaje, proporcionará información muy valiosa de los avances de los estudiantes y con ello se podrá emitir un juicio, basado en criterios ecuánimes por el evaluador, el cual debe ser un experto en el área y en consonancia a los objetivos didácticos planteados.

Ayuda en la toma de decisiones

Esos mismos resultados obtenidos, permitirán visualizar las fallas para realizar los ajustes necesarios con el fin de innovar, dinamizar o simplemente mejorar el proceso de formación.

Sugiere caminos para  mejorar

Los cambios generados,  garantizarán la  calidad y la mejora continua en el aprendizaje.

¿Cuándo y cómo evaluar?

De acuerdo al análisis que he hecho sobre el concepto, vemos que la evaluación nos puede ayudar a lograr mejoras significativas en el aprendizaje, por lo tanto se recomienda realizarlo durante todo el proceso educativo. No sólo para cumplir el  rol de medir  los objetivos alcanzados, sino además, para cumplir otras funciones de acuerdo a la finalidad que persiga en el desarrollo del curso.

Por lo que, podemos clasificarlas en:

Tipos de evaluaciones

Evaluación Diagnóstica

Muchos profesores desestiman este tipo de evaluación, porque consideran que puede tomar mucho tiempo en la planificación de los ajustados períodos académicos  . Sin embargo, ésta proporciona información valiosa acerca de los conocimientos y las habilidades previas que deben tener los estudiantes, puesto que, su función es servir de base para la toma de decisiones en la planificación de actividades de apoyo, con el fin de superar las deficiencias que presenten los alumnos.

Evaluación Formativa

La evaluación formativa por su parte, se centra en los procesos para alcanzar el logro y no en los resultados como tal. Su fin no es emitir un juicio taxativo de si cumplió o no el objetivo planteado. Ella realiza una función reguladora en los procesos de enseñanza-aprendizaje, permitiendo hacer los ajustes y adaptaciones progresivamente durante el curso.

Esto nos brinda la ventaja de interactuar con el estudiante, a fin de que ellos sepan lo que deben modificar o ajustar para alcanzar óptimos resultados.

Evaluación  Sumativa

La evaluación final o sumativa por su parte, se encargará de hacer un balance general de los conocimientos  o competencias desarrolladas. A diferencia de la evaluación formativa, esta si se centra en los resultados del aprendizaje, ya que la idea es verificar el cumplimiento de los objetivos determinados en el programa o  la competencia a alcanzar. Arrojando una información cuantitativa. Por lo tanto emite un juicio de valor acreditador y de control.

Es hora de cambiar la forma de evaluar

Partiendo de estos conocimientos, vemos pues, que como docentes no debemos encasillarnos en ese viejo paradigma arraigado en nuestra planificación, concibiendo  a la evaluación como un elemento que debe darse sólo al final de todo el proceso de aprendizaje y peor aún, con la aplicación de  la prueba  escrita.

Por otra parte,  debemos instruir a los estudiantes  que al inscribir una asignatura,  tienen como único objetivo clave sacar buenas calificaciones y  le restan importancia a todo ese proceso maravilloso que implica aprender.

La clave está en reconocer que, queramos o no, las actividades educativas en un curso, tanto para el estudiante, como para los docentes se encuentran de algún modo canalizadas por la evaluación, y giran alrededor de ella, por lo que al cambiar su concepción podremos lograr innovar para aprender.

La E-evaluación

La e-evaluación debe partir de esas nuevas concepciones,  reconociendo la  flexibilidad de las modalidades educativas en línea y la consideración de la evaluación desde un concepto más integral para transformarse en un mecanismo de orientación del aprendizaje mediado por las tecnologías.

Por lo tanto, la e-evaluación, se debe concebir pedagógicamente considerando que:

  • La evaluación de los aprendizajes debe estar centrada en el estudiante.
  • Los instrumentos de evaluación y la forma de aplicarlos deben responder a criterios técnicos específicos y ser elaborados a través de procedimientos claros y efectivos.
  • Se debe fomentar y valorar la capacidad del estudiante para generar ideas propias.

Bajo esas concepciones dejará de ser un momento final, aislado e independiente, convirtiéndose en el elemento que dará la dirección y sentido al diseño de materiales, a la programación del curso, a las funciones de la tutoría virtual y a la formación de un estudiante autónomo y capaz de seguir aprendiendo solo.

¿Qué debemos considerar al  e-evaluar?

Para evaluar bajo los modelos educativos virtuales  se recomiendan dos elementos fundamentales:

El desempeño cognitivo del estudiante + las actitudes para alcanzarlas

La mayoría de las veces nos enfocamos en las evaluaciones cognitivas, ya que son las que exige el programa educativo, es decir la valoración de los conocimientos o las  competencias que deben adquirir los estudiantes en el curso.

Sin embargo, en los modelos educativos en línea al mismo tiempo que se adquieren esas competencias, se deben evaluar las actitudes para alcanzarlas, tales como: apertura de los estudiantes con los demás, compromiso (individual y grupal) con su aprendizaje, y la responsabilidad.

Es decir, en la E-evaluación  no sólo importa lo que se aprende, también es primordial conocer cómo se aprende

La adquisición de estas actitudes, sabemos que es un proceso lento, por lo que el tutor debe ser observador y  vigilante de los comportamientos de los estudiantes virtuales con la finalidad de reforzarlas si son positivos o de canalizarlas si son contrarias.

Para ello es necesario hacer una evaluación continua, llevando un registro pertinente de los comportamientos que evidencie.

Esa información le sirve al tutor para obtener una apreciación cualitativa de los estudiantes y aplicar correctivos que permitan mejorar el ambiente en las aulas virtuales, así como garantizar que no se desvirtúe el perfil del estudiante.

¿Cuándo e-evaluar?

Conociendo las funciones de la evaluación, la respuesta es SIEMPRE 👍, ya que el estudiante es el protagonista de su aprendizaje y el tutor el facilitador del mismo, por lo que éste último debe generar estrategias que permitan evaluar su rendimiento a lo largo de la asignatura.

Por ello debemos aplicar:

  1. Evaluaciones diagnósticas al iniciar cada unidad o en su defecto una evaluación al comienzo del curso que englobe todos los conocimientos previos que traen los estudiante. Los resultados serán utilizados para adecuar los materiales educativos, a las características reales que tienen los estudiantes.
  2. Evaluaciones formativas, con actividades autoevaluativas o colaborativas, que los estudiantes desarrollarán al finalizar las sesiones de aprendizaje o cuando el tutor considere oportuno, con el fin de que los estudiantes identifiquen sus logros y dificultades, para hallar las soluciones pertinente.
    Es fundamentan que el profesor acompañe a los estudiantes en estas evaluaciones, brindándoles el apoyo que necesiten para verificar sus logros, descubrir sus errores y enmendarlos.
  3. Evaluación sumativa, al término de un período determinado de trabajo, de una unidad de aprendizaje o de un proyecto, el cual aplicará el tutor utilizando las actividades que considere pertinente para evaluar el alcance de los objetivos planteados.
    Para ello debe tener a mano un instrumento de medición con los indicadores claros, medibles y alcanzables.

Algunos consejos para e-evaluar actitudes y avances

consejos para evaluar actitudes y avances

Como docentes somos expertos en evaluar conocimiento, pero en ambientes virtuales es difícil poder evaluar los procesos para alcanzarlo, así como las actitudes del perfil de un estudiante.

Yo sé, que cada profesor de acuerdo a su asignatura podrá hacer uso de las herramientas tecnológicas que mejor los ayude a evaluar. Sin embargo, en las plataformas educativas una de las opciones por excelencia son los foros virtuales de discusión.

Esto se debe,  a que su versatilidad nos permite evaluar al estudiante, no sólo en su progreso cognitivo, sino también en sus actitudes. Por ejemplo: podemos crear un café virtual, destinado a que los  ellos mismos puedan aclarar dudas, emitir sugerencias, colaborar con sus compañeros, etc.

Asimismo, podemos hacer uso de cuestionarios automatizados, con preguntas aleatorias, para que, más allá de generar una ponderación, le permita al estudiante medir sus conocimientos, y determinar por ellos mismo, los correctivos necesarios donde deben mejorar.

De la misma manera están las Wiki, que son una excelente herramienta para trabajar proyectos en equipo, donde pequeños grupos pueden generar documentación adaptadas, específicamente a esa asignatura o área del saber. Con el fin de motivar al estudiante en la investigación y especialización de determinados temas.

Lo importante es que al e-valuar crees actividades que inviten al estudiante a pensar en: qué estoy aprendiendo y para qué me sirve.

Si conoces otra forma, compártela con nosotros en tus comentarios 😉.

Conclusión

La e-evaluación de los aprendizajes ocupa un tema preponderante en la educación virtual,  la cual requiere la planificación y el diseño actividades orientadas a promover  la autonomía del estudiante en un ambiente colaborativo para el aprendizaje.

Esto generará como resultado la información adecuada sobre:

  • Las competencias logradas
  • Cómo mejorar el aprendizaje
  • Qué tan efectivo ha sido el procedimiento para alcanzarlo.

Dónde la tecnología una vez más no se convierte en protagonista, si no en el medio para facilitar todo el proceso que implica aprender.

Todo esto, de la mano de un tutor capacitado para tales fines, ya que, ha de entender que atrás quedó 👋 esperar el examen final para medir sólo conocimiento, puesto que será un evaluador continuo a lo largo de todo el curso, por lo que individualizará su atención en cada estudiante para dar retroalimentación a tiempo y replanificar, en caso de ser necesario, para que se logre lo previsto.

Marit Acuña
Co-fundadora de Evirtualplus. Disfruto ser una Docente Virtual. Investigo cada día para mejorar. Asesoro en Educación a distancia. Sígueme en mis redes sociales.
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