Hablar de educación online actualmente implica el desarrollo de cursos orientados hacia el aprendizaje colaborativo. Sin embargo, la puesta en marcha de esta técnica didáctica representa todo un reto, al cual se enfrentan las instituciones educativas y docentes virtuales diariamente.
Una de las causas radica en los tiempos y horarios de todos los participantes, ya que por sus ocupaciones suelen ser distintos. Esta flexibilidad, si no está acompañada de una buena tutoría y un fuerte diseño instruccional, pueden generar un estudiante aislado, que sólo enciende el computador, realiza las actividades y se desconecta del aula virtual.
Todo esto, puede generar un Aula donde el grupo desestime la importancia de la interacción social, la cual es esencial en la construcción de conocimiento, desarrollo del pensamiento crítico y la generación de habilidades para trabajar en equipo; tan necesarias para el profesional del hoy.
Es por ello que en este articulo, hablaré sobre la fundamentación del aprendizaje colaborativo, desafíos y cómo podemos mejorar nuestras practicas
Tabla de contenidos
Particularmente comparto la excelente definición de una de las instituciones precursoras de la educación virtual en Latinoamérica, como lo es el Tecnológico de Monterrey, el cual lo define muy al estilo de este blog: sencillo y conciso 😉
El aprendizaje colaborativo (AC) es una técnica didáctica que promueve el aprendizaje centrado en el alumno basando el trabajo en pequeños grupos, donde los estudiantes con diferentes niveles de habilidad utilizan una variedad de actividades de aprendizaje para mejorar su entendimiento sobre una materia.
Cada miembro del grupo de trabajo es responsable no solo de su aprendizaje, sino de ayudar a sus compañeros a aprender, creando con ello una atmósfera de logro.
Es decir, este estilo de aprendizaje se basa en generar estrategias que involucren los esfuerzos de cada estudiante en cooperación con su grupo de trabajo, generando como resultado que todos los participantes trabajen por un mutuo beneficio.
Para lograr un verdadero aprendizaje colaborativo en la educación virtual, es necesario que los grupos de trabajo internalicen que son parte de una comunidad virtual de aprendizaje y que su esfuerzo y aporte son de beneficio para todos.
Con respecto a esto, Suárez, propone cinco dimensiones que deben estar presentes para el aprendizaje colaborativo, las cuales son:
Con esto se refiere a que los estudiantes virtuales deben apoyarse los unos a los otros.
La idea es que cada miembro del grupo se perciba a sí mismo como una parte esencial del equipo, pero, también entienda que todos sus compañeros son piezas importantes para lograr los objetivos planteados.
Si alguno de sus compañeros falla, todo el equipo falla. Por lo tanto, para tener éxito deben compartir metas, recursos, logros y sobre todo entender el rol que desempeñan como miembro del grupo.
Cada estudiante es responsable de la tarea que se le asigne individualmente, pero, al mismo tiempo, todos los miembros del grupo deben comprender las tareas que se les ha asignado a cada uno de sus compañeros.
La idea es que todo el equipo tenga clara la meta y pueda ser capaz de medir sus avances tanto individual como grupal.
Cada uno de los integrantes, debe mantener una buena relación de cooperación con los otros miembros del equipo y estar dispuesto a dar y recibir comentarios o críticas constructivas sobre sus aportes 😀 .
Cada uno de los miembros debe comunicarse, apoyar a otros, y estar dispuesto a resolver los conflictos que pudieran generarse al trabajar en equipo.
Los equipos deben evaluar periódicamente sus actividades e identificar cuáles acciones han sido útiles y cuáles no, así como generar los cambios que sean necesarios para mejorar el trabajo.
Analizando las dimensiones antes mencionadas, podemos decir entonces que en el aprendizaje colaborativo prevalecen tres elementos esenciales, conformado por las 3C:
Lograr integrar estos tres elementos, en ocasiones resulta muy complicado, ya que generalmente el estudiante al ingresar a un curso virtual, generalmente se encuentra con:
Los tiempos y horarios de todos por sus distintas ocupaciones no siempre son compatibles, lo cual dificulta poder organizarse como equipo.
Esto implica que el tutor y los participantes deben invertir tiempo y esfuerzo para dedicarse a integrarse en busca del compromiso para la cooperación dentro de la comunidad virtual.
Todos sabemos que generar empatía en un grupo implica un proceso que puede tomar tiempo; sin embargo, los lapsos para culminar las actividades nos obligan actuar desde el inicio.
Nota
Para ello se recomienda que el estudiante entienda el sentido de trabajar colaborativamente y a partir de allí organizarse con los miembros del equipo con el fin de alcanzar las metas.
Esto puede generar cierta preocupación, ansiedad o descontento, ya que el estudiante debe adaptarse a el ritmo de sus otros compañeros, por lo cual en ocasiones tendrá que esperar una respuesta para continuar su trabajo.
Como siempre lo he dicho aquí, la clave del éxito es una buena organización. Para ello es importante el rol del docente virtual, que aunque no es el protagonista del aprendizaje, si es el responsable de planificar y supervisar el desarrollo de todo el proceso, por eso se recomienda que antes de encaminarse a aplicar este tipo de aprendizaje tenga claro lo siguiente:
Al trabajar con esta técnica didáctica he encontrado que los estudiantes:
El Aprendizaje Colaborativo desarrolla en los estudiantes la forma de autodirigir su propio aprendizaje, además de generar habilidades para la resolución de problemas o conflictos; preparándolos para trabajar en proyectos, lo cual son competencias imprescindibles actualmente en la formación como profesional.
Este tipo de aprendizaje puede fusionarse con otros estilos o técnicas didácticas a fin de crear espacios para el fortalecimiento de comunidades de aprendizaje y de investigación.
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Excelente aporte sobre la importancia del aprendizaje colaborativo para educación virtual. donde el estudiante dirige su propio aprendizaje